En la última semana de diciembre de 2025, los precios de la energía en Europa han mostrado una tendencia alcista, lo que ha generado preocupación tanto en consumidores como en mercados. Aquí te doy un resumen de las principales razones detrás de este aumento reciente:
El frío intenso en varias partes de Europa ha provocado un aumento en la demanda de calefacción y electricidad. Durante la última semana, varias regiones experimentaron temperaturas bajo cero, lo que ha disparado el consumo de energía. Este aumento en la demanda ha presionado la oferta, elevando los precios de la electricidad y el gas.
Aunque las reservas de gas en Europa están en niveles relativamente buenos en comparación con años anteriores, la alta demanda de gas para calefacción y electricidad ha generado cierta tensión en los mercados. Además, la incertidumbre política (como los posibles recortes en el suministro desde Rusia o el aumento de las exportaciones hacia Asia) ha aumentado la especulación sobre la disponibilidad del gas, lo que ha llevado a un aumento de precios en los contratos a futuro.
Los precios de los derechos de emisión de CO2 han continuado su tendencia alcista en la última semana. La subida de estos precios afecta directamente a las centrales eléctricas que operan con combustibles fósiles, como el gas y el carbón, elevando los costos de generación de electricidad. Este factor ha sido especialmente relevante para los mercados de electricidad en Europa.
En los mercados mayoristas de electricidad de Europa, como el mercado MIBEL (España y Portugal) y el mercado EPEX (Francia, Alemania, etc.), los precios se han disparado esta semana debido a la alta demanda y el uso de fuentes más caras para generar electricidad, como el gas natural y el carbón.
A nivel global, el mercado de petróleo y gas sigue siendo volátil, lo que también afecta a Europa. Los precios internacionales del petróleo y gas han mostrado subidas durante la última semana, lo que eleva los costos de la energía en toda la región. Las exportaciones de gas hacia Asia y los mercados emergentes también están afectando la disponibilidad de recursos en Europa.
En algunos países, la producción de energía renovable (como la solar y la eólica) ha sido baja esta semana debido a condiciones meteorológicas desfavorables, como la falta de viento en algunas zonas de Europa. Esto ha obligado a recurrir a fuentes de energía más caras, lo que ha elevado los precios de la electricidad, especialmente en países dependientes de la energía eólica.
Los mercados de futuros y la especulación también han influido en el alza de precios. En la última semana, los inversores anticiparon posibles interrupciones en el suministro de gas y otros recursos, lo que ha impulsado la compra de futuros a precios más altos, generando un efecto de subida en los costos de la energía.
Aumento en las facturas: Este aumento de precios se traduce en una subida directa de las facturas de electricidad y gas para los consumidores europeos, especialmente aquellos que dependen del gas para calefacción.
Continúa la incertidumbre: Se prevé que los precios sigan siendo volátiles debido a la demanda elevada y los factores de oferta y demanda globales, como el clima, las tensiones geopolíticas y las políticas energéticas.
Posible alivio con más viento: Si las condiciones meteorológicas mejoran y aumenta la producción de energía renovable, los precios podrían moderarse en las próximas semanas. Sin embargo, la situación de los mercados internacionales sigue siendo incierta.
En resumen, la última semana ha visto una subida significativa en los precios de la energía en Europa debido al aumento de la demanda por las bajas temperaturas, la escasez de gas natural, los altos precios de los derechos de emisión de CO2 y las tensiones en los mercados internacionales. Esta tendencia podría continuar si las condiciones climáticas frías persisten y si no hay cambios en los mercados globales de energía.